Las incidencias en los sistemas de elevación aparecen sin previo aviso, interrumpiendo el servicio y generando preocupación entre los usuarios. Ante esta situación, una reparación de ascensores rápida y segura es fundamental para restablecer la operación y evitar que una avería puntual derive en fallos mayores.
La velocidad de respuesta es determinante. Una intervención técnica oportuna marca la diferencia en términos de seguridad y costes asociados. Empresas como Aszende cumplen un papel clave, ya que cuentan con equipos especializados capaces de actuar con eficacia ante emergencias y ofrecer soluciones seguras en el menor tiempo posible.
Motivos frecuentes que exigen la reparación de ascensores
Son múltiples los motivos que originan una avería en un ascensor. Sin embargo, los errores más recurrentes que requieren una intervención rápida son los siguientes:
- Desgaste de cables y poleas: El uso continuo del ascensor provoca desgaste progresivo en cables y poleas, pudiendo derivar en pérdida de tensión, desajustes o roturas. Actuar a tiempo permite evitar fallos graves y garantizar la transmisión segura del movimiento.
- Fallos en el sistema de frenado: Es una de las principales causas que pueden requerir la reparación de ascensores. Un freno desajustado o con desgaste compromete la capacidad de detener y mantener la cabina en su posición, afectando la seguridad y estabilidad del equipo.
- Problemas en la apertura o cierre de puertas: Ocurre por desgaste de patines, acumulación de suciedad en las guías, fallos en el motor de puertas o desalineación de sensores.
- Desconfiguración de los sistemas de control: Puede producirse por sobrecargas en el equipo o interrupciones eléctricas inesperadas. Cuando el sistema pierde parámetros o registra lecturas erróneas, la operación puede detenerse o presentar fallos intermitentes.
- Cortocircuitos o fallos eléctricos: Constituyen otra de las causas frecuentes que requieren una reparación de ascensores. Pueden originarse por cables deteriorados, humedad, sobrecargas o fallos en relés y contactores.
- Fallos en el cuadro de maniobras: El cuadro de maniobras también puede presentar errores lógicos o averías en sus componentes electrónicos, afectando la comunicación entre cabina, motor, freno y sensores.
- Sensorización averiada o desalineada: Cuando los sensores están averiados, pueden generar paradas imprevistas o errores en el sistema de control.
- Fugas de aceite en sistemas hidráulicos: La reparación de ascensores es necesaria cuando se detectan pérdidas en el circuito hidráulico. Estas fugas de aceite afectan la presión y el nivel del fluido, fallos en el arranque o dificultad para mantener la cabina nivelada.
- Problemas en la nivelación de la cabina: La cabina puede no quedar alineada con el piso debido a fallos en sensores, variadores, frenos o desajustes en la tensión de cables.
- Averías en el motor de tracción: El motor es uno de los componentes más exigidos del ascensor y está expuesto a desgaste, sobrecalentamiento o fallos en rodamientos y bobinas.
Soluciones rápidas en la reparación de ascensores
Cuando se produce una avería en un sistema de elevación, el tiempo es un factor crítico. Cada minuto de inactividad cuenta, por lo que disponer de técnicos especializados capaces de aplicar procedimientos urgentes y seguros resulta determinante para restablecer el servicio cuanto antes.
Las principales intervenciones rápidas que se pueden aplicar en los equipos son las siguientes:
- Revisión y ajuste del sistema de puertas automáticas:
Los técnicos limpian las guías, ajustan la alineación y revisan todos los componentes eléctricos para detectar cualquier obstáculo o mal funcionamiento que impida el cierre seguro y completo de las puertas. Esta intervención rápida evita bloqueos y reduce el riesgo de paradas imprevistas.
- Sustitución de componentes eléctricos dañados:
Es otra de las intervenciones más comunes y rápidas en el proceso de reparación de ascensores. Consiste en la sustitución de componentes como el cableado eléctrico, contactores o fusibles para asegurar que el equipo de movilidad vertical pueda continuar sin problemas.
- Reseteo del sistema y reprogramación del software:
Cuando se producen fallos de comunicación entre dispositivos o se detectan lecturas erróneas en los parámetros de control, un reseteo del sistema y la reprogramación del software permiten restablecer los valores operativos del ascensor. A través de esta intervención, se corrigen errores lógicos y se recupera la sincronización entre los distintos componentes electrónicos.
- Sustitución de cables desgastados:
Es una intervención crítica que devuelve estabilidad y permite mantener la tensión correcta del equipo. Al sustituir cables deteriorados, es posible prevenir roturas inesperadas y se garantiza la transmisión segura del movimiento de la cabina durante cada maniobra.
- Limpieza y calibración de sensores:
Para restablecer la operación adecuada del sistema de seguridad, los técnicos especializados eliminan residuos o corrigen desalineaciones que puedan interferir en la lectura correcta de los sensores.
- Comprobación del estado del freno de emergencia:
El uso prolongado del equipo puede generar desgaste en el freno de emergencia y reducir su capacidad de respuesta. Durante una intervención urgente, el técnico verifica su estado y comprueba el accionamiento correcto del sistema para garantizar detenciones seguras.
- Evaluación del panel de control de usuario:
La operatividad de un ascensor no está completa si el panel de control presenta fallos, ya sea en los botones, indicadores o señalización. Frente a este escenario, los técnicos inspeccionan el estado de los componentes y verifican la correcta comunicación con el sistema de control central, asegurando una interacción segura y estable para los usuarios.
- Aplicación de protocolos de actuación frente a fallos repetitivos:
Si una incidencia ocurre de forma reiterada, se ejecuta un diagnóstico ampliado para corregir la causa raíz y evitar futuras interrupciones.
Aunque puedan parecer detalles menores, los ruidos inusuales durante el movimiento del ascensor son señales claras de que algo no funciona correctamente. Estos sonidos suelen indicar desgaste en componentes como poleas, cables o motores y no deben ignorarse. Si escuchas chirridos o golpes extraños durante el desplazamiento, es recomendable informar cuanto antes al servicio de mantenimiento para evitar que el problema se agrave y cause una avería mayor.
Un ascensor en buen estado no debe presentar vibraciones apreciables durante su recorrido. Si notas movimientos inusuales al subir o bajar, esto puede ser un indicio de avería en la suspensión, los rodamientos o la estructura del equipo. En estos casos, es fundamental avisar al servicio de mantenimiento antes de continuar utilizándolo.
Confía en especialistas para la reparación de ascensores
Si bien, en principio, algunas averías puedan parecer simples a primera vista, los ascensores son sistemas complejos sujetos a una estricta normativa técnica. Por ello, cualquier intervención debe ser realizada por especialistas cualificados, capaces de diagnosticar el origen del error y ofrecer una solución.
Contar con empresas como Aszende marca una gran diferencia. Sus equipos técnicos disponen del conocimiento, la experiencia y las herramientas necesarias para actuar con rapidez y minimizar el tiempo de inactividad. Asimismo, realizan diagnósticos precisos que permiten identificar no solo la avería inmediata, sino también posibles fallos que podrían evolucionar en problemas mayores.
Prioriza la reparación de ascensores en tu edificio y confía siempre en especialistas capacitados para intervenir el equipo a tiempo. ¡En Aszende te ayudamos!
Podem
ajudar-te
T’agradaria saber més sobre els nostres productes, serveis i solucions de mobilitat vertical?
No ho dubtis i posa’t en contacte amb nosaltres sense cap mena de compromís mitjançant aquest formulari i ens posarem en contacte amb el més aviat possible.
Si desitges saber més sobre el tractament de les seves dades, visita la nostra política de privacitat.